El parabrisas queda con vetas de agua: Esto revela que el caucho se ha endurecido o agrietado debido la exposición del sol, la savia de los árboles, productos químicos, como aceite, líquido para frenos, y la gravilla de la carretera.
Limpieza entrecortada o Vibración: El no uso prolongado de las plumillas y las temperaturas extremadamente bajas o altas pueden producir el deterioro de las plumillas como vibraciones o saltos en el parabrisas produciendo una limpieza entrecortada.
Manchas de agua o visibilidad borrosa: cuando el borde de la plumilla se desgasta, es decir que deja de tener filo y se vuelve redondeando, la plumilla dejara marcas de agua; en lugar de limpiarlo producirá una visión borrosa.
Si la plumilla ha sufrido algún daño físico, como el caucho partido, algunas áreas pueden quedar sin limpiar.
El caucho desgatado no se desplaza de forma silenciosa sobre el parabrisas.